El Ttip, otro dardo a la soberanía de los Estados

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El Ttip es un tratado de libre comercio entre EEUU y la UE, que está siendo negociado en secreto entre la administración Obama y la Comisión Europea, a través del Comisario de Comercio Europeo, Karel De Gucht. El Ttip quiere presentarse después del verano de 2015 ante el parlamento europeo para su aprobación (del que saldrá sin duda adelante, gracias al grupo popular, socialista y liberal), y que supone un ataque a las normativas europeas en materia social, económica, laboral y medioambiental.

Este Tratado, no será tramitado como un tratado mixto, esto es, que primero se apruebe en el parlamento europeo, para más tarde ser votado por los parlamento de los Estados miembro, sino que únicamente con el voto favorable del Parlamento europeo basta para poner en marcha el tratado, lo que es un claro ataque a la soberanía de los estados miembro, y en definitiva, a la soberanía ciudadana.

 El silencio entorno al Ttip.

El Ttip es una de esas cosas que desde el principio ya huele a podrido, y es que el Ttip se esta negociando con un evidente oscurantismo por parte de la Comisión Europea y del gobierno de los Estados Unidos, además de las dificultades que tienen los eurodiputados para acceder a las negociaciones y a los documentos que hay sobre éstas. También es revelador el silencio, que por parte de los grandes medios de comunicación españoles, se esta haciendo sobre este asunto, que ni siquiera dieron la noticia del rechazo, el 6 de Mayo de 2014, por parte del PP, PSOE, UPyD, Ciu y PNV a la propuesta de la Izquierda Plural sobre la convocatoria de un referéndum para conocer la opinión que tienen los ciudadanos sobre el Ttip, cerrando así, la posibilidad de un debate público sobre dicho tratado.

¿Qué sabemos del Ttip?

Los inicios del Ttip tuvieron lugar en el 2013 cuando Van Rompuy, Barroso y Obama, firmaron un mandato para la redacción del tratado.

La finalidad  del Ttip es la creación de una zona de libre comercio entre EE.UU. y la UE, buscando la equivalencia entre las normativas de las dos regiones,  lo que supone, el equiparamiento de las normativas más exigentes a las menos exigentes, por poner un ejemplo, el Reglamento Europeo Reach sobre sustancias químicas, que restringe el uso de un gran número de sustancias nocivas para las personas, desaparecerá a favor de la legislación estadounidense que permite la utilización de muchos de los componentes químicos que el citado reglamento prohíbe.

Todo lo que sabemos del Ttip se debe a filtraciones, que bajo amenaza de multa, han desvelado ciertos eurodiputados, gracias a ellos, sabemos que cuenta con 46 artículos, de los cuales citaremos algunos de los mas relevantes:

En primer lugar tenemos el Artículo 3 del tratado, que trata sobre la liberalización de Bienes y Servicios. Pues bien, el impacto negativo sobre los servicios públicos de nuestro país sería devastador, por ejemplo, con respecto a la sanidad pública, podría suceder que los Estados en aplicación de este tratado tuvieran que despojarse de los hospitales públicos para ceder la explotación de los mismos a las grandes corporaciones.

El artículo 5 directamente aboga por la eliminación de la reglamentación inútil al comercio. Dadas las actuales tendencias flexibilizadoras del mercado laboral y en vista de algunas de las declaraciones de varios empresarios que apoyan este tratado, podemos deducir que bajo ese eufemismo se esconde un ataque directo a los ordenamiento laborales de los países europeos fomentando el empleo precario y un evidente empeoramiento de los derechos laborales de los ciudadanos europeos.

El artículo 22 habla sobre las medidas de protección inversionistas y la creación de mecanismo para la solución de diferencias entre los inversores, las empresas y los Estados. La consecuencia de este artículo es la equiparación a nivel jurídico de las  empresas con los Estados. Además habla de la creación de un tribunal de arbitraje privado donde un abogado actuará como juez, y buscará la solución de los conflictos entre las empresas y los Estados. De tal manera que las empresas podrían interponer demandas contra los gobiernos cuando lleven a cabo actos que vayan en contra de sus interés comerciales, por poner un ejemplo de cómo actuaría este artículo, la tabacalera Phillip Morris, demandó al Estado uruguayo, reclamándole 25 millones de dólares, por la realización de una campaña contra el consumo de tabaco y adoptar medidas para la reducción del consumo del mismo. También es importante señalar la más que posible compra por parte de las empresas, de esos abogados-jueces para que fallen a su favor.

Por último el artículo 23 que trata sobre la protección de expropiaciones directas o indirectas. Su aplicación supondría anteponer los intereses de una empresa, al interés general,  imposibilitando la expropiación de empresas, en caso de que estas lleven a cabo prácticas abusivas que merme la calidad de vida de los ciudadanos.

¿Cómo puede afectar el Ttip a nuestro día a día?

Dicho todo esto, cabe preguntarnos como influiría el Ttip en nuestro día a día . Al respecto nos gustaría señalar:

En cuanto a los efectos sobre la agricultura y la ganadería y los productos derivados de las mismas, podríamos ver las estanterías de nuestros supermercados llenos de productos transgénicos y de productos cárnicos de animales hormonados, o carne de pollo lavada con cloro como se hace en EEUU. Cabe decir que estás practicas no las conocería el ciudadano, ya que atendiendo a la normativa estadounidense en cuanto el etiquetado de productos, las empresas no tendrán la obligación de incluir en el etiquetado de alimentos, información nutricional importante para el consumidor.

En lo que a sanidad se refiere, a parte de la posibilidad de privatizar la sanidad publica de forma irreversible, ya que la revocación de la privatización afectaría a los intereses de las empresas, tan protegidos por este tratado, podrá verse como las normas de trasparencia en los ensayos clínicos sobre medicamentos se vuelven más opacas siguiendo los pasos de las normativas estadounidenses. Además se ha filtrado que se esta debatiendo la prolongación de la duración de las patentes farmacéuticas , lo que dificultaría el acceso a una medicación más barata para el ciudadano, anteponiendo los derechos de un reducido número de empresas a los del conjunto de la ciudadanía.

En cuanto a la regulación financiera,  EEUU, que tiene una regulación más restrictiva respecto de Europa, hecho que se refleja en la prohibición de reinvertir el dinero de los depositantes en productos como las preferentes, tendría que doblegarse a la normativa europea.

Por último, en lo referido a la Protección de Datos, en Europa se absorbería la absolutamente flexible legislación en materia de protección de datos de EEUU, que permite que las corporaciones puedan usar libremente los datos personales de los ciudadanos e intercambiárselos entre ellas.

En definitiva, el Ttip es otro ejemplo de cómo los poderes públicos se doblegan ante los intereses de las grandes empresas. Por lo tanto los ciudadanos tenemos el deber de protestar contra el Ttip, poner esfuerzos para dar a conocer a toda la ciudadanía el tratado y presionar a los poderes públicos para que cancelen la negociación del mismo. No podemos tolerar que personas como el comisario de comercio europeo De Gucht, al que se le atribuyen frases como ¨la soberanía, ese es el peligro¨, decida el destino de 505 millones de ciudadanos europeos. No queda de más recordar que esto no debe ser un enfrentamiento entre europeos contra estadounidenses, sino que el enfrentamiento y la protesta debe venir de los ciudadanos de ambos lados del Atlántico contra sus propios poderes públicos y las grandes corporaciones.

Cómo los bancos han arruinado al país

http://iniciativadebate.org/2014/12/17/como-los-bancos-han-arruinado-al-pais/
desinformacion-611
José Manuel Novoa Novoa | Ataque al Poder | 16/12/2014

Cuando las buenas gentes se percaten de las mentiras que el gobierno de turno nos ha contado de las ayudas a los bancos, se llevarán las manos a la cabeza, descubrirán que han hundido el país con todas las artimañas posibles. Nos han hecho creer que la ayuda a la banca asciende a 40.000 millones de euros, eso es tan sólo la calderilla.